Cada uno de los participantes del curso podrá por este recurso expresar sus ideas, sobre las diferentes experiencias que le han marcado con relación a la lectura y la escritura.
Bueno.... la verdad no recuerdo con exactitud cuando fue que aprendí a leer y a escribir.... pero si tengo anclado en mi mente el porqué empecé a leer: este recuerdo empieza cuando yo tenía nueve años.
Mi padre falleció cuando yo tenia cinco y me dejó como herencia una gran biblioteca, la cual pasó a la dictadura de mi hermano mayor por la razón de mi edad. Bien, cuatro años después me interesé por lo que por derecho me pertenecía:¡ mis libros! eran lo único que pertenecía de mi padre y poco a poco me fui interesando por cada uno. Pero, ¡ Oh sorpresa!, para cuando hube terminado de leer los 143 libros, me di cuenta que lo que yo conocía de mi misma ya no existía en ninguna parte de mi ser... ahora eran mios los mundos turbios de Dostoievsky, era la triste y prostituida Erendira, experimentaba la ansiedad del coronel a quien nunca le llegó la maldita carta, me convertí en mi propio mesías con Richard Bach, también fui, un niño aventurero, una fugitiva, un asesino, una victima.... así que nunca me atreví a salir al mundo exterior en mi adolescencia por que lo encontraba insulso a comparación de lo que vivía en casa en las paginas de mis preciosos libros.... ahora me veo en la obligación de aprender por mi propia cuenta y no por lo que me dicen los libros, sé que me perdí de muchas cosas bonitas en el cambio de niña a mujer porque siempre me refugié en los libros, pero no me arrepiento ni un solo momento de lo que viví por que gracias a eso mi mente ha podido expandirse hasta mas allá de cualquier limite, aunque aun me muera de nervios ante el publico!
En realidad mi experiencia con la lectura y la escritura ha sido muy buena, teniendo en cuenta que no vengo de una familia caracterizada por su gusto por la letras.
Cuando era niña mi mamá jamás me leyó un cuento, así que me enteré de la existencia de Blancanieves, Cenicienta y de Alicia en el país de las maravillas por rumores o por la televisión, esa cajita mágica que es usada por muchos como una fuente alterna de información para no tener que leer.
Mercedez Chacón mi profesora de español y literatura en el colegio fue la encargada de sembrar en mi la semillita del gusto por la lectura ya que en cada clase con sus palabras me transmitía esa pasión que ella sentía por las letras, así empecé a enamorarme de los libros.
Me encantaba hacer parte de ese mundo de fantasía en donde había un hombre con unas alas muy grandes, un pueblo inexistente que se asombraba con la llegada del hielo, donde un hombre esperaba pacientemente por su pensión, donde un hombre que nació sin olor fue capaz de crear increíbles aromas a partir de mujeres hermosas, donde toda la gente se queda ciega sin ninguna razón aparente, donde un gato se puede llamar Pink Tomate y una mujer se puede llamar Amarilla... y donde existe un libro que se llama Gabriela Clavo y Canela y que según alguien yo me parezco a ella.
En realidad no podría encontrar otra manera de describir mi relación con la lectura y la escritura
En ocasiones tenemos tantas situaciones nuevas en nuestra vida , que no nos detenemos a recordar lo que hicimos antes.
Ahora que me pusieron a devolverme en el tiempo, mi mente recuerda cómo me empecé a preocupar por escribir bien.
Estaba en sexto, mi profesora de español fue bastante exigente, para ese momento yo ya tenía una mejor ortografía que mis compañeras, pero no era suficiente, la profe nos hacia repetir cinco veces la palabra que escribiéramos incorrectamente, aunque parezca exagerado, recuerdo que empezaba por nuestros nombres, a mi me hizo repetir varias veces el María que escribía sin tilde, desde ahí me empece a preocupar mas por la lectura y la escritura.
En todos los años de bachillerato, me preocupé por llevar Español de la mejor manera.
En séptimo y octavo, no hubo mucha novedad, leí lo necesario para aprobar la materia y contesté lo que logré aprender.
En el cambio de colegio, al perder octavo, me empecé a preocupar más por el español que me dieron en el nuevo colegio.
Octavo fue mi año de adaptación a las nuevas situaciones, nuevas compañeras, nuevos maestros y hasta nuevas materias, ya en noveno me interesé por leer un poco mas de lo requerido en la materia, me pusieron a leer textos extensos de historia y me los leí con gusto, entregue los trabajos a tiempo e intente hacer buenos ensayos con la recomendaciones que me hicieron. recuerdo que por ese tiempo, hasta algunos libros recomendados por la maestra de mi hermanito me los lei. Escribí poesía y estuve en el segundo encuentro de cuento y poesía que realizó la Universidad Autónoma de Occidente, con un estilo bastante libre, sin seguir del todo las reglas de escritura de poesía.
En décimo me interese mucho mas, leí poesía, algunas biografías de sus autores, también participe en la semana cultural y del idioma, estuve en la obra de teatro, en el concurso de cuenteras, donde esperaba un mejor resultado, estuve declamando, hasta fui a declamar a otro colegio, pero por mi cercanía a dicho colegio, no obtuve el resultado que merecía, igual lo disfrute mucho. Esa misma semana, me escogieron para participar en el concurso de cultura general, junto a otras cuatro compañeras, ese día ganamos, pero me dio varicela y no pude estar en la final, otra compañera me reemplazo, igual ganamos, fue el primer año que décimo le gano a once en ese concurso. Ese mismo año empece a escribir aun mas, y digo aun mas, porque desde antes escribía, hasta diario tuve, ha sido mi manera de salir un rato de mi realidad física, de tener en cuenta mis verdaderos sentimientos, de desahogarme y ponerme a mi misma frente a las situaciones que me afectan.
En once, mi relación con el español fue mas con mis maestras, hice lo necesario, me prepare para el Icfes, escogí la interdisciplinar de medios masivos de comunicación, aunque la quitaron y me toco contestar la de violencia y sociedad y profundice en español. Tuve tantas cosas que hacer y tantas situaciones nuevas viví, que empece a dejar a un lado la escritura y la lectura.
Ahora en la universidad, recordando mi pasado, quisiera retomar lo que algún día disfrute tanto hacer: "leer y escribir"; y no leer solo lo que me toca, sino también lo que me interesa, ademas de terminar una historia que empece a escribir sobre mi vida, y plasmar en el papel todas las situaciones que viví desde el grado de bachillerato hasta ahora.
Bueno nuestro lenguaje es tan diverso que nos podemos expresar de muchas formas; nuestro diario vivir es una de ellas y la mas clara para contar nuestras anécdotas frente a la literatura y la escritura. Pues estas son de mucha importancia para nosotros porque vivimos en permanente contacto con ellas.
Debemos tomar nuestro ingreso a la primaria como una experiencia significativa por que son los primeros paso que damos para relacionarnos con la literatura y la escritura
A quien no le habrán leído un cuento cuando era niño pues e aquí el claro ejemplo de nuestros padres que desde chicos nos incentivan por el amor a la literatura y la escritura.
La participación en las actividades colegiales es muy importante de mencionarlas pues son estas las que nos permiten desenvolvernos en un mundo tan sociable como este.
Las grandes universidades y en especial la “UNIVERSIDAD DEL VALLE” enseñan a todos sus estudiantes a tener un punto de vista crítico, pues lo hacen a través de los cursos de español que esta ofrece, para socializar más al estudiante con la realidad del país y de la literatura, escritura, entienda y no se dejen enredar por el enfoque que le dan a un tema determinado ya sea político o social un canal u otro medio de comunicación,estas dos herramientas bases lo que se busca es que el estudiante las utilice para que no se deje pintar el mundo a la manera de pensar de los demás si no que el mismo opine y de su punto de vista crítico sobre el tema planteado.
5 comentarios:
Cada uno de los participantes del curso podrá por este recurso expresar sus ideas, sobre las diferentes experiencias que le han marcado con relación a la lectura y la escritura.
Bueno.... la verdad no recuerdo con exactitud cuando fue que aprendí a leer y a escribir.... pero si tengo anclado en mi mente el porqué empecé a leer: este recuerdo empieza cuando yo tenía nueve años.
Mi padre falleció cuando yo tenia cinco y me dejó como herencia una gran biblioteca, la cual pasó a la dictadura de mi hermano mayor por la razón de mi edad. Bien, cuatro años después me interesé por lo que por derecho me pertenecía:¡ mis libros! eran lo único que pertenecía de mi padre y poco a poco me fui interesando por cada uno.
Pero, ¡ Oh sorpresa!, para cuando hube terminado de leer los 143 libros, me di cuenta que lo que yo conocía de mi misma ya no existía en ninguna parte de mi ser... ahora eran mios los mundos turbios de Dostoievsky, era la triste y prostituida Erendira, experimentaba la ansiedad del coronel a quien nunca le llegó la maldita carta, me convertí en mi propio mesías con Richard Bach, también fui, un niño aventurero, una fugitiva, un asesino, una victima.... así que nunca me atreví a salir al mundo exterior en mi adolescencia por que lo encontraba insulso a comparación de lo que vivía en casa en las paginas de mis preciosos libros.... ahora me veo en la obligación de aprender por mi propia cuenta y no por lo que me dicen los libros, sé que me perdí de muchas cosas bonitas en el cambio de niña a mujer porque siempre me refugié en los libros, pero no me arrepiento ni un solo momento de lo que viví por que gracias a eso mi mente ha podido expandirse hasta mas allá de cualquier limite, aunque aun me muera de nervios ante el publico!
En realidad mi experiencia con la lectura y la escritura ha sido muy buena, teniendo en cuenta que no vengo de una familia caracterizada por su gusto por la letras.
Cuando era niña mi mamá jamás me leyó un cuento, así que me enteré de la existencia de Blancanieves, Cenicienta y de Alicia en el país de las maravillas por rumores o por la televisión, esa cajita mágica que es usada por muchos como una fuente alterna de información para no tener que leer.
Mercedez Chacón mi profesora de español y literatura en el colegio fue la encargada de sembrar en mi la semillita del gusto por la lectura ya que en cada clase con sus palabras me transmitía esa pasión que ella sentía por las letras, así empecé a enamorarme de los libros.
Me encantaba hacer parte de ese mundo de fantasía en donde había un hombre con unas alas muy grandes, un pueblo inexistente que se asombraba con la llegada del hielo, donde un hombre esperaba pacientemente por su pensión, donde un hombre que nació sin olor fue capaz de crear increíbles aromas a partir de mujeres hermosas, donde toda la gente se queda ciega sin ninguna razón aparente, donde un gato se puede llamar Pink Tomate y una mujer se puede llamar Amarilla... y donde existe un libro que se llama Gabriela Clavo y Canela y que según alguien yo me parezco a ella.
En realidad no podría encontrar otra manera de describir mi relación con la lectura y la escritura
RECUERDOS DE MI BACHILLERATO
En ocasiones tenemos tantas situaciones nuevas en nuestra vida , que no nos detenemos a recordar lo que hicimos antes.
Ahora que me pusieron a devolverme en el tiempo, mi mente recuerda cómo me empecé a preocupar por escribir bien.
Estaba en sexto, mi profesora de español fue bastante exigente, para ese momento yo ya tenía una mejor ortografía que mis compañeras, pero no era suficiente, la profe nos hacia repetir cinco veces la palabra que escribiéramos incorrectamente, aunque parezca exagerado, recuerdo que empezaba por nuestros nombres, a mi me hizo repetir varias veces el María que escribía sin tilde, desde ahí me empece a preocupar mas por la lectura y la escritura.
En todos los años de bachillerato, me preocupé por llevar Español de la mejor manera.
En séptimo y octavo, no hubo mucha novedad, leí lo necesario para aprobar la materia y contesté lo que logré aprender.
En el cambio de colegio, al perder octavo, me empecé a preocupar más por el español que me dieron en el nuevo colegio.
Octavo fue mi año de adaptación a las nuevas situaciones, nuevas compañeras, nuevos maestros y hasta nuevas materias, ya en noveno me interesé por leer un poco mas de lo requerido en la materia, me pusieron a leer textos extensos de historia y me los leí con gusto, entregue los trabajos a tiempo e intente hacer buenos ensayos con la recomendaciones que me hicieron. recuerdo que por ese tiempo, hasta algunos libros recomendados por la maestra de mi hermanito me los lei. Escribí poesía y estuve en el segundo encuentro de cuento y poesía que realizó la Universidad Autónoma de Occidente, con un estilo bastante libre, sin seguir del todo las reglas de escritura de poesía.
En décimo me interese mucho mas, leí poesía, algunas biografías de sus autores, también participe en la semana cultural y del idioma, estuve en la obra de teatro, en el concurso de cuenteras, donde esperaba un mejor resultado, estuve declamando, hasta fui a declamar a otro colegio, pero por mi cercanía a dicho colegio, no obtuve el resultado que merecía, igual lo disfrute mucho. Esa misma semana, me escogieron para participar en el concurso de cultura general, junto a otras cuatro compañeras, ese día ganamos, pero me dio varicela y no pude estar en la final, otra compañera me reemplazo, igual ganamos, fue el primer año que décimo le gano a once en ese concurso. Ese mismo año empece a escribir aun mas, y digo aun mas, porque desde antes escribía, hasta diario tuve, ha sido mi manera de salir un rato de mi realidad física, de tener en cuenta mis verdaderos sentimientos, de desahogarme y ponerme a mi misma frente a las situaciones que me afectan.
En once, mi relación con el español fue mas con mis maestras, hice lo necesario, me prepare para el Icfes, escogí la interdisciplinar de medios masivos de comunicación, aunque la quitaron y me toco contestar la de violencia y sociedad y profundice en español. Tuve tantas cosas que hacer y tantas situaciones nuevas viví, que empece a dejar a un lado la escritura y la lectura.
Ahora en la universidad, recordando mi pasado, quisiera retomar lo que algún día disfrute tanto hacer: "leer y escribir"; y no leer solo lo que me toca, sino también lo que me interesa, ademas de terminar una historia que empece a escribir sobre mi vida, y plasmar en el papel todas las situaciones que viví desde el grado de bachillerato hasta ahora.
Angela María Urrego Delgado
*
Bueno nuestro lenguaje es tan diverso que nos podemos expresar de muchas formas; nuestro diario vivir es una de ellas y la mas clara para contar nuestras anécdotas frente a la literatura y la escritura. Pues estas son de mucha importancia para nosotros porque vivimos en permanente contacto con ellas.
Debemos tomar nuestro ingreso a la primaria como una experiencia significativa por que son los primeros paso que damos para relacionarnos con la literatura y la escritura
A quien no le habrán leído un cuento cuando era niño pues e aquí el claro ejemplo de nuestros padres que desde chicos nos incentivan por el amor a la literatura y la escritura.
La participación en las actividades colegiales es muy importante de mencionarlas pues son estas las que nos permiten desenvolvernos en un mundo tan sociable como este.
Las grandes universidades y en especial la “UNIVERSIDAD DEL VALLE” enseñan a todos sus estudiantes a tener un punto de vista crítico, pues lo hacen a través de los cursos de español que esta ofrece, para socializar más al estudiante con la realidad del país y de la literatura, escritura, entienda y no se dejen enredar por el enfoque que le dan a un tema determinado ya sea político o social un canal u otro medio de comunicación,estas dos herramientas bases lo que se busca es que el estudiante las utilice para que no se deje pintar el mundo a la manera de pensar de los demás si no que el mismo opine y de su punto de vista crítico sobre el tema planteado.
NOTA
" el que sabe leer y entender tiene el poder"
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